El proveedor alemán de componentes para automóviles Schaeffler ha anunciado un nuevo programa de reestructuración en Europa: la supresión de 3.460 puestos de trabajo, el cierre de cinco centros -cuatro en Alemania y uno en Bélgica- y una «contribución solidaria» salarial que se aplicará en todos los niveles de la empresa, según el comunicado oficial difundido este martes. Es el segundo gran ajuste del grupo en dos años, después del plan de noviembre de 2024 que supuso 4.700 despidos.
La compañía justifica el plan por la crisis del sector en Europa: caída de la demanda de vehículos con motor de combustión, una transición eléctrica más lenta de lo previsto, competencia internacional creciente y unos costes por empleado en Alemania que considera superiores a la media. El objetivo declarado es reducir sobrecapacidad, ajustar la capacidad de desarrollo, bajar los costes de personal y simplificar una organización con «demasiados niveles directivos».
Alemania concentra el 77% del ajuste
De los 3.460 puestos, unos 2.660 están en Alemania, el equivalente al 9% de la plantilla principal del grupo en el país, que era de 31.957 personas a 30 de septiembre. Sumando las medidas anteriores y los 1.800 acuerdos de jubilación parcial cerrados a principios de octubre, la reducción acumulada alcanza el 18%. La mitad de los puestos afectados son de producción, el 30% de investigación y desarrollo y el 20% restante de otras funciones, repartidos en 16 centros europeos. La relación de instalaciones afectadas no menciona la fábrica que el grupo tiene en el País Vasco ni su sede española en Catalunya.
Entre los cierres figuran las plantas alemanas de Dortmund (430 empleados) y Morbach (160), dedicadas a componentes de motores de combustión, además de Berlín (270 personas) y Schwalbach, donde parte de los 385 trabajadores sería trasladada a Fráncfort. En Bélgica cerrará la fábrica de Herstal, con unos 15 empleados. El plan contempla además discontinuar la fabricación de utillajes en Höchstadt y ajustar la maquinaria especial en Erlangen y Schweinfurt, con reajustes de capacidad y estructura en otros centros alemanes como Herzogenaurach, Bühl, Núremberg y Ratisbona. Fuera de Alemania, se ajustarán las capacidades de producción y desarrollo de los centros franceses de Haguenau y Toulouse y de los eslovacos de Skalica y Kysuce, según el comunicado.

Ahorro de 300 millones a partir de 2030
Schaeffler espera que el programa genere mejoras anuales de unos 300 millones de euros a partir de 2030, a cambio de gastos extraordinarios de unos 480 millones que se provisionarán en su mayor parte en 2026. La ejecución se concentrará en 2027 y 2028 y, asegura la empresa, se negociará con los representantes de los trabajadores. La «contribución solidaria», una reducción salarial voluntaria y temporal aún por definir que alcanzará desde el consejo a toda la organización, busca limitar el número de despidos.
«Con el programa anunciado hoy queremos demostrar que, a pesar del difícil entorno, es posible y sensato desarrollar y fabricar en Alemania y Europa de forma competitiva y rentable a largo plazo», ha señalado el consejero delegado, Klaus Rosenfeld. El grupo, que adquirió Vitesco para reforzarse en tecnología de la movilidad, apuesta por la diversificación intersectorial hacia nuevas áreas de crecimiento para compensar, al menos en parte, la reducción de sus negocios tradicionales, según el comunicado.
Un sector que lleva tres años recortando
El ajuste llega en un contexto de contracción de toda la cadena de suministro europea: los proveedores de automoción anunciaron 18.900 recortes de empleo solo en el primer semestre de 2026, un 35% menos que los 29.250 del semestre anterior, pero el tercer año consecutivo de fuertes reducciones, según la patronal europea CLEPA. Los fabricantes presionan además a Bruselas para que flexibilice la hoja de ruta de la transición eléctrica.


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