El Banco Popular de China (BPC) ha prometido más medidas para «impulsar los mercados» después de que las bolsas del país cerraran octubre con su peor registro mensual en más de una década. Su gobernador, Pan Gongsheng, presentó el martes un informe ante la jefatura del Legislativo en el que avanzó la «implementación efectiva de herramientas de política monetaria» para resolver riesgos financieros en sectores clave, desde los mercados de capitales al maltrecho sector inmobiliario, según la agencia EFE.
Recompras de acciones más baratas y un fondo de intercambio reforzado
La primera medida es inmediata: desde este miércoles, el tipo de interés de la línea de refinanciación destinada a préstamos para la recompra de acciones baja 0,25 puntos, hasta el 1%, y el mecanismo, creado en 2024 como medida temporal, pasa a tener carácter de largo plazo. Los bancos ya han presentado solicitudes por cerca de 30.000 millones de dólares para participar en el programa, según el BPC. La herramienta funciona como un incentivo directo: financiar barato a las empresas que recompran sus propios títulos sostiene la demanda de acciones en momentos de caída.
El regulador bursátil (CSRC) detalla que en los diez primeros meses del año 645 empresas de las bolsas de Shanghái y Shenzhen han anunciado 700 planes de recompra por 237.700 millones de yuanes, cifras récord, según la agencia oficial Xinhua.
El banco central ha reforzado además el mecanismo SFISF, creado en octubre de 2024 para que los inversores institucionales -firmas de valores, fondos y aseguradoras- intercambien activos poco líquidos, como bonos o participaciones en fondos cotizados, por otros líquidos con los que comprar acciones. La tercera operación de este instrumento, celebrada este martes, ha reunido a 31 entidades con solicitudes por más de 100.000 millones de yuanes, unos 14.900 millones de dólares, a un tipo de adjudicación del 0,10% y con un plazo de un año prorrogable. Según el medio financiero Yicai, ha sido la mayor de las tres operaciones realizadas hasta ahora, con récord tanto de entidades participantes como de volumen solicitado. Tras el anuncio, tecnológicas como CXMT, Cambricon o AMEC han comunicado recompras de acciones o más inversión en I+D, recalca Xinhua.

Un contexto de desconfianza: el CSI 300 cae un 15% en el año
El índice que aglutina los 300 principales valores de Shanghái y Shenzhen acumula una caída del 15% en 2026 mientras el S&P 500 estadounidense sube un 10%, y en octubre descendió un 8,5%, su peor mes en más de diez años, según EFE. Uno de los factores que lastran el mercado es el temor de los inversores a los retornos del gasto en inteligencia artificial, un sector que había impulsado las bolsas con salidas a bolsa de debuts a triple dígito. Al pesimismo se suman la crisis inmobiliaria sin resolver y el desplome de las grandes tecnológicas.
Los expertos citados por EFE dudan de que las medidas basten: no habrá vuelco positivo, advierten, mientras no se ataquen cuestiones estructurales como la generación de beneficios empresariales. La respuesta de Pekín, de momento, pasa por abaratar el dinero y facilitar los instrumentos que ya existen, no por un estímulo fiscal directo al consumo.
Los servicios se enfrían: el PMI baja a 50,8
El sector servicios acompaña la preocupación. El índice PMI de servicios de RatingDog China, que elabora S&P Global, cayó en octubre a 50,8 puntos desde los 51,6 de septiembre, su nivel más bajo en tres meses, aunque sigue por encima de la cota de 50 que separa crecimiento y contracción, según el comunicado de S&P Global con los datos de la encuesta, realizada entre el 12 y el 22 de octubre.
La confianza empresarial se situó también en su nivel más bajo en tres meses, con las empresas inquietas por el aumento de los precios de los insumos -al ritmo más rápido en cinco meses, por materias primas, combustible y salarios- y por el recrudecimiento de la competencia, que obligó a rebajar los precios medios de venta por segundo mes consecutivo.
Los datos tienen matices. Los nuevos pedidos de exportación crecieron por sexto mes seguido, la racha más larga desde 2024, y las empresas siguieron contratando personal a tiempo completo y parcial, lo que ayudó a reducir los pedidos pendientes. Pero la «Semana Dorada» de vacaciones de principios de octubre apenas supuso un apoyo para la actividad, un síntoma de que el consumidor chino sigue sin gastar con fuerza.
La combinación -bolsas sostenidas artificialmente, servicios que se enfrían y un sector inmobiliario sin resolver- dibuja el principal quebradero de cabeza económico de Pekín en la recta final de 2026. El BPC ha prometido más instrumentos; los mercados esperan hechos.


Comentarios 0
Los comentarios se publican tras revisión de la redacción. Sé respetuoso: no se admiten insultos ni enlaces.