La economía española crecería algo más de lo previsto este año y el próximo, pero esa mejora no basta para encarrilar las cuentas públicas. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) eleva su previsión de crecimiento del PIB al 2,6% en 2026 y al 2,2% en 2027, mientras sitúa el déficit de este ejercicio en el 2,8% del PIB. Su advertencia principal afecta a la trayectoria del gasto comprometida con la Unión Europea.
El organismo presentó el miércoles 4 de noviembre su informe sobre los proyectos y las líneas fundamentales de los Presupuestos de las Administraciones Públicas para 2027. Según la información de Europa Press sobre esa presentación, las desviaciones superarían los márgenes del marco fiscal desde 2026 y durante la vigencia del plan si se mantienen las políticas actuales, incluso considerando la máxima flexibilidad permitida. Es una proyección bajo unas condiciones concretas, no una sanción europea ya impuesta.
Más crecimiento a corto plazo, menos impulso después
La revisión añade una décima a las previsiones anteriores de 2026 y 2027. La AIReF atribuye esa mejora, principalmente, al mejor comportamiento de la economía durante el segundo trimestre y a su efecto de arrastre sobre el ejercicio siguiente. No describe, por tanto, una aceleración indefinida: prevé una moderación gradual hasta un crecimiento del 1,7% en 2031.
El contraste importa para leer las cifras presupuestarias. Una mejor previsión de actividad y un empeoramiento del déficit pueden convivir: el saldo depende también de las medidas de ingresos y gastos y de cuáles desaparezcan o se consoliden. El informe distingue precisamente entre el efecto de decisiones temporales y el de compromisos que permanecen a lo largo de los años.
La previsión de inflación también se revisa al alza. El organismo sitúa el aumento de precios en el 3,6% en 2026 y en el 3% en 2027, tres y seis décimas más, respectivamente, que en su estimación anterior. Son previsiones anuales; no deben confundirse con un dato mensual ya registrado del IPC.
Déficit del 2,8% este año y mejora temporal en 2027
La AIReF eleva al 2,8% del PIB su estimación de déficit público de 2026 por las nuevas medidas energéticas adoptadas frente al impacto del conflicto en Oriente Medio. Para 2027 proyecta una reducción al 2,6%, ligada a la retirada de esas medidas temporales.
Esa mejora del saldo no sería permanente. En un escenario a políticas constantes, el déficit volvería al 2,8% en 2028 y alcanzaría el 3% en 2031. El organismo relaciona esa evolución con el gasto asociado al envejecimiento de la población, los intereses de la deuda y los compromisos de defensa. La diferencia entre un alivio temporal y una corrección duradera es uno de los puntos centrales de su diagnóstico.
La distancia entre la senda de gasto y el compromiso europeo
La cifra que concentra el aviso es el crecimiento promedio del gasto primario neto de medidas de ingreso: un 5,7% entre 2026 y 2028, frente al 3,2% comprometido por el Gobierno con la Unión Europea. No es la tasa de crecimiento del PIB ni el porcentaje de déficit. Son indicadores distintos, con horizontes y significados diferentes.

Según la cobertura de Europa Press, la AIReF considera que harán falta medidas para cumplir los compromisos europeos. El diagnóstico no identifica por sí solo un recorte concreto que ya se haya aprobado. Tampoco permite convertir la diferencia entre ambas tasas en una factura presupuestaria sin el cálculo y la metodología correspondientes.
Deuda a la baja, pero intereses al alza
El descenso previsto de la ratio de deuda tampoco elimina la presión financiera. La proyección la sitúa en el 95,4% del PIB en 2031. Al mismo tiempo, el gasto en intereses pasaría del 2,5% del PIB en 2026 al 3,2% en 2031, según la información publicada por El Español sobre las estimaciones del organismo.
Son dos tendencias compatibles: una ratio de deuda puede disminuir mientras aumenta el peso de los intereses. Lo relevante para el presupuesto no es solo el volumen de obligaciones, sino también cuánto cuesta financiarlas. Esa carga limita el margen disponible para otras partidas, sin determinar automáticamente qué decisiones de gasto e ingresos tomará el Gobierno.
Un análisis condicionado por la falta de nuevos Presupuestos
La presidenta de la AIReF, Inés Olóndriz, señaló que la ausencia de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado y de un borrador de Plan Presupuestario vuelve a limitar el alcance del análisis. El informe ofrece una referencia para valorar la situación de las administraciones, pero sus proyecciones deben leerse con esa limitación y con el supuesto de políticas constantes.
La conclusión no es que España haya dejado de crecer, sino que un crecimiento algo mayor a corto plazo no resuelve por sí solo el desequilibrio previsto. La siguiente comprobación será qué medidas incorporan las nuevas cuentas y cómo cambian, con ellas, las previsiones de gasto, déficit y deuda.


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